Los beneficios de organizar rutinas

2025-02-18/ EDUCACIÓN/ Psicóloga y escritora Lorena Castricini

La incorporación de hábitos durante la infancia aporta estabilidad y también seguridad para adaptarse a los cambios que puedan surgir en este nuevo año escolar.

El inicio de clases es la excusa perfecta para revisar el tema de las rutinas y el orden diario. Nos ayudan a empezar a pensar cómo será la nueva dinámica familiar. 

Las rutinas diarias traen muchos beneficios para el desarrollo del niño y los vínculos familiares. Son grandes compañeras cuando nos toca transitar cambios en la vida como puede ser el comienzo de jardín o primer grado; la adaptación a un nuevo colegio o las mudanzas, y también para crear rituales, como un beso cada noche antes de dormir, que le dan seguridad y tranquilidad al niño. 

 

Desde Primera Infancia, acercamos a las familias, el cuento “Mi mañana, mi tarde, mi noche” – un libro sobre rutinas familiares (Editorial Pupek) y un set de tarjetas didácticas “¿Cómo será nuestro día?” para que juntos puedan crear sus rutinas diarias.

Cuando se incorporan hábitos, el niño adquiere un orden interno, seguridad y confianza, para conocerse a sí mismo y conocer el mundo que lo rodea, permitiéndole anticiparse y prepararse para lo que viene después. Facilitan la comprensión de cómo funciona su entorno, y cómo puede actuar en él. 

De esta manera, promueven mayor autonomía y cooperación en las actividades del hogar. Otro aspecto importante, es que las rutinas y rituales, brindan mayor armonía familiar, ya que invitan a conocer los ritmos diarios de cada uno de sus integrantes, respetando tiempos y aprovechando mejor los momentos compartidos. 

…"Los chicos piden constantemente tecnología, alimentación, mimos, juegos. Pero también piden que los ayudemos a delimitar su vida, que los ayudemos a saber hasta dónde. Poner límites saludables, enseñarles con respeto y cariño que las cosas tienen su tiempo, los prepara para la vida futura donde necesitaran colaborar, trabajar en equipo, saber esperar, etc” … 

(Prólogo del libro “Mi mañana, mi tarde, mi noche” de Lorena Castricini)


Las prisas están muy presentes en nuestros días, y surgen muchas frases de manera automática, casi sin darnos cuenta. ¡Vamos! Apurate! ¡Dale! Rápido…. ¡Péinate y vamos! Y muchas más. Es fácil caer en las órdenes y las prisas sin explicación, ante las cuales el niño reacciona de diversas formas, generando tensión en los vínculos.

 

Las rutinas nos acercan

Es importante que el adulto se escuche en estos momentos, para lograr romper con posibles automatismos, y siendo conscientes en cómo nos relacionamos, podamos vivir con mayor armonía, disfrutar de cada momento y valorar el vínculo. 

Cada familia al momento de planificar sus propias rutinas debería tener en cuenta los siguientes aspectos:

• Crear rutinas que se adapten a sus propias necesidades.

• Deben ser cómodas y funcionales. No es lo mismo una rutina semanal, que una de fin de semana o en vacaciones. 

• Las rutinas no deben ser horarios fijos que cumplir, obligaciones, es importante su flexibilidad. O sea, la posibilidad de variación y adaptación a las circunstancias del momento. 

Las tarjetas ilustradas de rutinas son un material sensorial, que al visualizarlas permite al niño ordenarse en lel tiempo y espacio, y comprender conceptos abstractos acerca del paso del tiempo (ayer – hoy – mañana, antes y después).

Más información en www.primerainfancia.com.ar